Palabras del Presidente

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“La vida política empieza en la ciudad. Recuperando la etimología griega de la palabra, recordamos que el “politikos” se refiere a la administración de la pólis, del espacio más próximo de convivencia. En el caso de la Grecia Antigua eso era una cuestión obligatoria, por haber sido formada por ciudades-estado autónomas. Pasarían más de dos milenios hasta que surgieran los estados-naciones, pero el ejemplo griego sigue siendo actual y tiene confirmada su relevancia ante los desafíos de nuestra generación. Parafraseando a Tolstói: “Si quieres ser universal, comienza por pintar tu aldea”.

Y, de hecho, nunca hablamos de las ciudades de una manera tan apasionada. Podría ser una paradoja, al final esto ocurre en el momento en que la conectividad en red aproxima todo el globo a la esfera de lo instantáneo y el planeta se insinúa como una gran comunidad sin fronteras. Pero el hecho es que, a pesar de que la palabra vuela libre el cuerpo sigue geolocalizado y reclama cuando el ambiente no está adecuado a su supervivencia.

Llegamos a un punto decisivo en la forma como nos organizamos en el espacio público. Los problemas de movilidad, saneamiento, sustentabilidad y ocio en las ciudades nos preocupan, sin embargo, se torna evidente para toda la población lo fundamental que son esas cuestiones para la calidad de vida. Y en el proceso de construcción de un acuerdo político, la toma de conciencia es el paso fundamental.

En medio de la actual crisis del sistema político brasileño, muchos se cuestionan sobre la forma de aumentar y calificar la participación ciudadana en el rumbo del país. Al final, es evidente que entregar ciegamente las decisiones a cualquier grupo específico de personas resulta en el servicio a intereses menores, que poco o nada afectan las necesidades colectivas. Me atrevo a ensayar un inicio de respuesta: la experiencia nos enseña que la mejor participación tiene su génesis en la vida comunitaria, donde las personas que viven el problema, aplican comúnmente el ingenio humano a soluciones prácticas, rápidas y baratas.

A lo largo de los últimos años he acompañado varias iniciativas ejemplares en soluciones urbanas. El grupo de proyectistas es ampliamente variado: desde CEOs e investigadores altamente calificados, hasta líderes comunitarios. Lo que demuestra que la creatividad y la innovación no es privilegio de ninguna clase o grupo, y sí un patrimonio nacional que necesita ser mejor aprovechado.

El SCBA tiene esta misión, reunir al ecosistema en torno de las soluciones Smart Cities, ofreciendo información calificada, network y soluciones que, tengo certeza, van a transformar nuestras ciudades.

* Leopoldo de Albuquerque es presidente del Instituto Smart City Business America